CIENCIA FACCIÓN: MILLONARIOS Y EL FUTURO
"Todo lo que una persona puede imaginar otra lo puede hacer realidad"
- Julio Verne
Todavía a día de hoy me encuentro textos en prensa online sobre cómo el escritor francés predijo la carrera espacial en 1865.
No serán menos los que, por otro lado, se lo atribuyan a Nostradamus. Porque claro, una cuarteta del siglo XVI interpretada a posteriori que dice tal que así:
Los imperios más grandes lucharán
para ver quién primero
conquista la tierra desconocida
inundada por las sombras y el vacío
...para nada podría referirse a cualquier movimiento imperialista del siglo XVI.
Más allá de que las predicciones sean o no ciertas, el foco de este texto—oh, sorpresa, en un blog de literatura—es en determinar y reflexionar sobre aquellas obras que inspiraron a inventor o magnate x para hacer realidad lo que en primer lugar era un sueño.
Si me permiten, me mantengo en el ejemplo de la carrera espacial. Es cierto que se estuvo serializando en 1865 un libro de Verne titulado De la Tierra a la Luna. Trayecto directo en 97 Horas (del que viene esa imagen tan famosa de la Luna con un coso clavado en el ojo), y que seguramente ningún ricachón se leyó a la hora de la verdad—si es que acaso leen además de sus biografías. Si lo hubieran hecho, se sentirían ofendidos y no querrían viajar a la Luna; el libro era una sátira y mostraba una coalición de países impensable para la mente del político del siglo XXI, por muy triste que esto suene.
¿Ningunea esto la aportación de Verne? No.
Me veo en la obligación de señalar, eso sí, que la literatura ya conocía esa posibilidad maravillosa desde el siglo II, concretamente por Relatos Verídicos de Luciano de Samósata. Esta, otra parodia, en especial a las fuentes historiográficas que el autor vivió porque trataban hechos míticos como reales, también retrató la llegada al asteroide y muchas otras cosas.
Asimov es a lo mejor al que estos nuevos superinteligentes sí leyeron. No por nada cualquiera de las personas que esté leyendo esto podría subir a Internet un texto más largo y con más ejemplos que este, todo escrito por ChatGPT. Justamente en un club de lectura que organizaba yo junto a un compañero el año pasado tratamos a este autor, divagando no sobre una obra suya, sino sobre ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas? de Philip K. Dick.
Trayendo de vuelta la información que ahí expusimos, Asimov formuló lo que hoy conocemos como las tres leyes de la robótica y que, tras varias reformulaciones y matices en torno a lo económico y legal, se siguen utilizando.
Así mismo, todavía existen descubrimientos meramente en la ciencia ficción pero con intentos progresivos de llevarse a la vida real: el teletransporte, los viajes en el tiempo, la cura para el cáncer...
De todo esto habla el jovencísimo Michel Nieva en su ensayo-crítica Ciencia Ficción Capitalista, puesto que quizá algún día deberíamos llamar así a la ciencia ficción en general, teniendo en cuenta que ahora son las ambiciones multimillonarias las que nos hacen especular a los escritores y no al revés.
A este género se le añadirá una flechita que desemboque en el término «ciencia facción», no en la definición de facción como grupo disidente sino en la de hechura, su séptima según la RAE y ya en desuso.
Comentarios
Publicar un comentario