CIXOUS-FREUD-SALINGER: DE UNA EXPERIENCIA AUTOBIOGRÁFICA TRIPARTITA
"En la encrucijada de nuestras lenguas nos ha llegado un tercer cuerpo, donde no hay ley"
- Hélène Cixous
Hoy he tenido muchas ganas de leer.
Llevo un tiempo con el mito-miedo más grande que puede tener un autor joven, y tengo puntos en los que me cabrea más lo de joven que lo de autor. Lo de mito-miedo no es joven pero sí muy de autor, y no le cabrea lo de mito ni lo de miedo.
Ese cabronazo es un estoico.
La tan nombrada profesora de Comparada nos hablaba tanto en la facultad sobre Cixous y su conferencia de seis horas que me vi freudianamente atraído a leerla, a saber qué es la experiencia Cixous.
La madre que me parió.
Es tanto que solo podría expresar muy poco y aún así me quedaría en nada. Mi boca pronuncia ese hacer millones de amor con las palabras en migajas de pan.
Me llaman mucho la atención los paréntesis de la traductora con los neologismos y paralelismos del francés. «Froisser» (arrugar) y «frois» (frío), «j'écrie» (yo grito) y «j'écris» (yo escribo).
Es de esas historias con descripciones aptas para la masturbación, y lo sé porque leí después 26 páginas de Freud.
Aunque sé que a ella no le gusta, tiene mucho de Freud. La relación del esposo de la protagonista, supuestamente Cixous, con su padre es obvia, aunque haya dos párrafos puestos a propósito que expliquen sus diferencias.
A su vez, guarda con su madre (y con la literatura en general) una relación muy de Sylvia Plath. Madre-hermana-hija. Esto me recuerda inevitablemente a mi poema favorito de Plath, que a su vez quizá sea el más largo y que ha recaído en mi vida en el momento exacto.
Tres mujeres. Poema para tres voces.
"Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz"
- Jerome David Salinger
Este solitario y a su vez acompañado delirio en el dormitorio de la casa del pueblo, ataviado con el sonidito constante del aire acondicionado, ha finalizado en el fino tenebrismo del salón, el mismo que podría ataviar con el «sonidazo» constante del ventilador.
"My Salinger Year" (o "Sueños de una Escritora en Nueva York", aunque el título adaptado del libro sea "Mi Año con Salinger") ha cumplido el papel de mi película acompañante de tarde noche. Que estemos en julio me arruina esa frase, pero bueno.
Yo siempre tengo una relación amor-odio con las películas sobre escritores, porque sé que voy a verme reflejado en ellas y mi corazón ha de estar listo para ello.
El pequeñín no va al gimnasio, pero he logrado convencerlo.
Salgo satisfecho. No he leído "El Guardián entre el Centeno" ni la obra original de Joanna Rakoff, pero es un producto interesante para alguien que perfectamente podría acabar en la situación de la protagonista tras acabar la carrera.
"Cualquiera que despierto se comportase como en sueños sería tratado como un loco"
- Sigmund Freud
[Habla el Domingo del futuro: a partir de aquí se me olvida que mencioné previamente lo de las 26 páginas de Freud (los errores están ahí para que aprendamos de ellos)]
Por cierto, justo después de las 50 páginas de Cixous de hoy (hubo otras 50 ayer), me leí 26 del que supuestamente es el libro más popular de Freud, con una dedicatoria escrita por él en castellano al traductor, que es Ballesteros y de Torres.
Sería muy curioso que me pase lo que al doc con Signorelli, es decir, que se me olvide alguno de los nombres propios que he escrito hoy a causa de la propia naturaleza de mi olvido y de alguna represión sentimental.
Psicopatología de la vida del autor joven con un mito-miedo en la mochila.
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