EL EGO DEL ESCRITOR (REPRÍS)
"¿A nadie de tu profesión se le ha ocurrido que mi madre lo que quiere es medirse con los muertos ilustres?" - El hijo de Elizabeth Costello Cuando empecé a escribir, mucha gente me preguntaba si aquello venía de algún rincón de mi familia. La mayor y única constancia que tenía de alguna manifestación literatia en mi casa o en la de mi abuela o en la de mis primos son algunos libros, sobretodo de Dan Brown, que leía mi tía Eva, que en paz descanse. Técnicamente, mencionar solo a mi tía Eva no completaría al 100% la respuesta. De pequeño, recuerdo que se organizaban risorios concursos de poesía en el colegio de monjas al que iba. Alguno habría que no lo fuese, pero casi todos los poemas iban sobre santos o el pueblo de Porcuna en general. Mi madre me ayudaba a escribir los míos. Desde entonces, mi madre no había vuelto a «escribir». A veces me imagino...