DE DIÓGENES EL PERRO A PISAREV: UN REPASO AL NIHILISMO
"La vida es infierno, y la aún dulce noche de absoluta muerte es la aniquilación del infierno"
- Philipp Mainländer
¿Cuál es el sentido de la vida?
No contestes. Da igual.
Ni siquiera me propongo responder a esta pregunta, solo voy a exponerte una de las corrientes filosóficas más grandes de la historia.
La tesis nihilista parece muy simple: la vida no tiene un sentido establecido, y eso es justo lo bueno. Bajo la misma lógica, los principios que consideramos vitales, es decir, los políticos, religiosos y sociales, en realidad no existen.
"Nihil", al fin y al cabo, se traduce como "nada". Ahora bien, si no hay nada, ¿cómo se desarrolla el pensamiento?
Empezamos con la escuela cínica griega, la de Don "me masturbo en templos". Diógenes, quitando de su nombre lo cancelable que hoy sería en Twitter, era la rebeldía en persona y hacía ver la pobreza extrema como virtud.
Él decía que buscaba «falsificar la moneda de las costumbres», aunque no tenemos ningún registro escrito a excepción de lo que expuso su tocayo Diógenes Laercio.
A partir de aquí, el término nihilista se empezó a usar de forma similar a "pagano". Ese fue el caso de Agustín de Hipona hacia los no creyentes.
Saltamos de lo medieval a la Toulouse renacentista, y lo hago así por hablar de un escepticismo más desarrollado. Crítico de Aristóteles y del argumento de autoridad (por el que se defiende lo dicho por alguien por su cargo), Francisco Sánchez el escéptico ya defendía la duda de la experiencia empírica antes que Descartes.
Además, comenzó el estudio fenomenólogo (sobre la percepción subjetiva) que desarrollaría alguien que veremos más tarde en su texto propio.
Más tarde, el pueblo francés tomó la palabrita para describir a los negacionistas de la revolución.
Todo esto es el principio, ahora viene la parte que me gusta.
Schopenhauer no era un nihilista en el sentido estricto, pero bien puede relacionarse al movimiento. Bien dice que la vida es sufrimiento y que este no tiene valor, es consistente con la tesis. Por cierto, a partir de aquí se toman enseñanzas orientales, concretamente hinduistas y budistas, para añadirlas a la corriente.
Uno de sus discípulos, sin embargo, se destacó bastante. Philipp Mainländer es uno de los nihilistas alemanes por antonomasia, conocido por sostener «Dios ha muerto» antes que Nietzsche (si me pongo tiquismiquis, «la esencia de Dios es imaginaria» de Ludwig Feuerbach es anterior, mucho más el «le grand Pan est mort»).
En "La Filosofía de la Redención", añade el concepto de autoanulación, de sus aportaciones más polémicas, y el ateísmo como manifestación intelectual.
Compañero suyo era Edward von Hartmann, que se centró más en el inconsciente humano, pero que ayudaría a Sigmund Freud a conocer de qué iba esta filosofía.
Dos palabras. Friedrich Nietzsche. Puso el nihilismo verdaderamente sobre el mapa, no queriendo representarlo, sino superarlo. Podría decirse que en la jerarquía del camello, el león y el niño, el nihilista es león y su Ubermensch es niño.
En el texto de este blog "Nietzsche: el alumno superó al maestro", profundizamos más en el bigote de morsa.
De igual forma, "Cioran: el Nietzsche fatalista" es el DLC perfecto de este texto. Y hablando del transilvano, tanto él como la malinterpretación del anterior por parte de los nazis llevará a relacionar el nihilismo con la ultraderecha política.
Quiero acabar con cómo se tomaron esto los rusos. El encargado de desarrollarlo en la literatura, como trató de hacer Mainländer en su novela "Eveline", fue Dostoyevski.
En cuanto a la filosofía, los nihilistas que surgían iban siendo exiliados. Entre ellos, quiero destacar a alguien cuya obra traducida he estado buscando durante un tiempo: Dmitri Pisarev.
Lo conocemos sobre todo por cómo lo citaban Vladimir Lenin y su esposa. Se nota con ello la influencia que tuvo en los revolucionarios comunistas y anarquistas, pues hasta Mijail Bakunin salía a defender al grupo de nihilistas.
Por este sentido, implicó una poco común suma con elementos humanitarios y democráticos. En su obra "Sochineniia", así como en muchos ensayos, promulgaba acabar con la pobreza del sector obrero. ¿Es esto un nihilismo utópico?
Es incluso más curioso que tanto al principio como al final de esta cronología de autores, un factor fundamental haya sido la pobreza.
Para pensar, señoras y señores.
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