BREVE ESTUDIO EN TORNO AL PROTAGONISTA LOCO
"Espero que duela"
- Extracto de una ficha técnica al
inicio de Mouthwashing
[ANOTACIÓN: el siguiente texto contiene remarcados comentarios sobre el videojuego Mouthwashing que pueden, aunque no arruinar tu experiencia, reducir la magnificencia de esta].
Mi profesor de Introducción a la Literatura Comparada se llama como yo. Sus clases diría que son objetivamente buenas, aunque no pocas veces se le puede rascar por fallos minuciosos, como a cualquier docente vivo.
El caso es que él intenta abarcar todas las artes al hablar de comparatismo, que por algo es interartístico. Esto incluye, para mi sorpresa, videojuegos. La literariedad de este medio no ha de ser sorpresa para el lector de este blog, puesto que ya se público aquí hace un tiempo "Wario, Waluigi y la Literariedad de Ambos" y "Los Soulsborne y la Fantasía Oscura".
Relaciono esto con dos acontecimientos clave, ambos descubrimientos culturales. El primero es la tarea de leer «Otra Vuelta de Tuerca» de Henry James junto el visionado de su adaptación «The Innocents», dirigida por Jack Clayton.
Bajo toda normalidad, esta es una novela de "suspense" (como tonta y literalmente se llamó a la película en España) sobre una institutriz a la que se le dificulta el cuidado de dos niños por las visitas fantasmales de los antiguos niñeros.
Salto al segundo hallazgo. Había oído hablar mucho de una aventura gráfica llamada Mouthwashing (en español sería «Enjuague»). Esta es la historia de cinco tripulantes espaciales que intentan sobrevivir en su nave después de que, por alguna razón, el capitán los hiciera chocar deliberadamente con un asteroide.
¿Qué tienen en común estas historias?
Bueno, en la obra de Henry James puede considerarse con mucha razón que en realidad no hay fantasmas. La chiquilla a la que cuidaba termina relatando años más tarde que la mujer presentaba rasgos psicóticos, además de ser la causante de la muerte de su hermano.
En la obra desarrollada por Wrong Organ, y guionizada estupendamente (me muero si no lo digo) por Johanna Kasurinen, Jimmy, el miembro de la crew al que manejamos, resultó ser el culpable del impacto, y eso es acusarle de poco.
Ahondando en ambas situaciones, la niñera siempre decía tener predilección o una extraña atracción hacia la familia. Hay varios pasajes de debate bien vs mal entre ella y el chico que sobrevuelan como buitres la relación entre todos.
Jimmy es un peor caso. Asesino, abusador, envidioso, sádico, con valor de querer ser el héroe de la historia (cosa que es solo una mentira así mismo).
Y es que debemos ser sinceros: ¿a quién de aquí no le gusta el plot twist de «el protagonista estaba loco»? Bien pude mencionar esto en mi reflexión sobre el cine expresionista alemán, pero este es un mejor sitio.
Edgar Allan Poe fue alguien que influenció a este recurso como nosotros lo conocemos en 1846 para su cuento "El Corazón Delator". En él, un hombre decide asesinar al anciano con el que vive y esconde su cadáver bajo los tablones del suelo.
Pasando al siglo XX, Gilbert Chesterton hizo de las suyas en "El Hombre que fue Jueves" —mire, maestro Domingo, otro día de la semana—, por la que el personaje principal experimenta un caso estilo El Show de Truman bajo los efectos de su conciencia.
"El Club de la Lucha", que al fin y al cabo está basada en la novela de Chuck Palahniuk, jugó también con el hecho de que lo que vemos como espectadores no debe ser necesariamente real.
Sugiero como conclusión que como lectores somos títeres de lo que el autor quiere que pensemos, ya que toda la información se nos da a través de él, y que sentimos un gusto inconsciente a que ese concepto se vea mareado.
Ahora abandono este breve estudio esperando no ser yo el que caiga en la locura, con un Henry James recién leído y con melancólico saborcillo de enjuague bucal entre los dientes.
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